lunes, 21 de septiembre de 2009

¡No, no!

Definitivamente no estoy tan loca como parezco.

Es inevitable no pensar. Ojalá lograse dejar la mente en blanco tan sólo un rato…
Yo puedo tolerar todo mi alma es la que no soporta ya. Mi gran fallo es que sólo pienso en el bienestar de los demás, mi bienestar no existe. Con mis problemas yo lo único que hago es remover, remover, echarles condimentos y hervirlos (mi cabeza hierve, literalmente). Pero alguna que otra vez, logro sacar lo removido y comer, tragar y digerir. Otras veces no. Otras veces, comienzo a comer pero, no me pasa de la garganta. Ya otras veces tan sólo llego a la etapa de hervir y lo abandono para hervir otra cosa (y se van acumulando problemas). Sé lo que quiero pero, algo me impide proseguir y claramente desconozco ese algo. No me dejo guiar por mi pasado, yo ya sólo pienso en el futuro, en lo que tendré que hacer dentro de un minuto. No me arrepiento de nada de lo que hice anteriormente, lo hecho, hecho está y yo pensé obviamente antes de actuar pero, también sé que hago cosas sin pensar y cosas que no puedo controlar. Reconozco que mi vida no es mala para nada, soy yo la que no sabe vivirla, no sabe aprovecharla. Pasan los días, pasan las horas y yo lo único que intento es que mis fallos sólo me traigan consecuencias negativas a mí misma, que no salpique a nadie un error mío, aunque claramente en ocasiones es imposible. SOLA ENTRE LA MULTITUD que me rodea, cada día estoy más de acuerdo con eso que dicen que tan sólo los locos saben vivir. Siempre hay algún problema que resolver, siempre hay algo en que pensar, siempre algo cocinándose en mi cabeza hay! Sé que algún día todo cambiará (no mi vida) (dejaré de cocinar tanto) y entonces pensaré que tardé en digerir, ¡sí! pero, logré tragar al fin.

martes, 8 de septiembre de 2009

Duérmete niña, duérmete ya.

No sé qué pensar, qué hacer, cómo actuar.
Me encuentro perdida con el mapa en mano y no puedo caminar. No logro dar un paso ni al sur, ni al norte ni mucho menos al este o al oeste.
Me privo de libertad es esta jaula que yo misma construí. Actúo bajo órdenes de mi corazón y bajo la presión de mi cerebro, por ese motivo todo lo que hago o pienso es contradictorio. Bajo mi almohada noche tras noche, escondo pensamientos nocturnos oscuros que nunca verán la luz. Estoy cansada de intentar vivir durmiendo y de soñar despierta. A los 20 años todo cambió: ‘Jessy, aquella chica fuerte que podía con el mundo no puede ni con ella misma’. Parece exagerado pero es mi vida misma. No puedo con la PRESIÓN que yo misma me someto. Deseo algo pero, no sé el qué; Tengo ganas de algo pero al mismo tiempo no… Estoy cansada de cansarme de todo! Pienso, pienso, escribo, pienso, escribo y no logro sacar una conclusión, no logro sacar nada a limpio de la confusión. Lo único que tengo claro es que necesito vivir y dejar de sobrevivir. El ‘no actuar’ por mi parte ya es de la familia. Mi rareza personal (rara, rara, rara) se extraña por lo rara que estoy. Puede parecer inaudito pero, sentir frío en pleno mes de Agosto es habitual mientras, sentada observo mis horas de in-som-nio lentas pasar.